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Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

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Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Dom 25 Ene - 22:48

Valentina había pasado una semana desde que había llegado desde Idris, y sus primeros días en el Institutos habían sido muy tranquilos… había conocido a un par de personas pero no se había adentrado en la ciudad, pero no sabía por qué… se había mudado allí para buscar a Valentine… y allí dentro no lo podía hacerlo, debía salir a explorar la cuidad…. Quizás ir de caza eso la ayudaría, así que se vistió con su equipo de batalla y se armo hasta los dientes, escondiendo cuchillos serafines en sus tobillos, muslos, espalda y demás lugares… y sin olvidar su fiel arco con su carcaj lleno de flechas… eso se lo había regalado su padre desde muy pequeña y lo amaba…. Entonces se puso sus runas y se coloco un guante especial para lanzar flechas…. Y salió de su habitación dispuesta a salir a cazar demonios….

Ya en la ciudad escucho a unos mundanos hablar en un café, por lo visto a unos minutos de Nueva York se encuentra un castillo abandonado donde estaba sucediendo cosas inusuales… rudos extraños y cosas sobre naturales, esto llamo la atención de la morena, quizás los mundanos no supieran lo que estaba pasando pero estaba seguro que en ese catillo estaba pasando algo del mundo de la sombras eso era lógico…. Entonces Valentina comenzó su andada hacia aquel siniestro lugar…

Ya una vez en el Castillo de Bannerman Valentina se alisto para la acción tomo una piedra de luz mágica y la tomo en la mano, haciendo que esta brillara con fuerza y comenzó a caminar el lugar, que ya estaba oscuro pues en el trascurso que hizo desde el Instituto y el Castillo este ya se había vuelto del color de la noche y las tinieblas se apoderaron del lugar como las hormigas en un trozo de galleta en el suelo…. Entonces escucho un rudo a su espalda y se alisto para la batalla. Era hora de llegarse de Icor…

L. Valentina Deveraux


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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Lun 26 Ene - 5:50

Había salido a primera hora del instituto y todavía no había vuelto. Me había puesto el gamour y había salido a la calle, ni si quiera me había molestado de ponerme el uniforme por completo. Solo llevaba el pantalón, las botas y el cinturón, mientras que la blusa era una normal de color gris. Desde la mañana recorrí toda la ciudad en busca de emoción, pero esta se resistía a aparecer. Cuando más se le necesitaba no aparecía. Estaba seguro que Alec, en aquel momento, estaría tirándose de los pelos. Lógico, no le había dicho nada antes de salir. Era molesto, hubiera insistido en venir conmigo, porque era mi parabatai y mi hermano... Y en aquellos momentos no soportaba que alguien se preocupara por mí. No me lo merecía, tampoco lo necesitaba.
La batalla en el barco había puesto alerta a todos los nefilim, hasta que no fue tarde nadie se lo había tomado en serio. Menos mal que había hablado con la reina Seelie y aceptó ayudarnos. Sino, la mayoría hubiéramos muerto en aquella batalla. Sin embargo, ese no era mi mayor problema. Mis problemas se resumían en ser el hijo de quien era... Valentine era el causante de todos mis problemas. Todos sabían que era el mejor cazador de mi generación, todos lo sabían pero ahora solo veían al hijo de Valentine. Si viva imagen, su prepotencia, su humor e ironía. Yo era esto gracias a este hombre y por eso lo quería, era mi padre, pero al mismo tiempo lo odiaba. Lo odiaba tanto como él odiaba a Clary, otro problema que tenía en la cabeza. Ella rompía todos mis esquemas, la amaba y la odiaba, igual que a mi padre, sin embargo la protegería con mi vida si fuera necesario. Si ella me lo pedía, le entregaría mi vida entera. Aunque eso no puede ser, ya renuncié a ello, tenía que aprender a vivir como su hermano. Ya que era eso, solo eso. Yo era su hermano, nuestra sangre era la misma. Sangre de la estrella matutina, sangre Morgenstern.
A medida que iba de un lado para otro, sin rumbo escuché algunos rumores sobre el castillo Bannerman. Era un castillo que estaba abandonado a las afueras de Nueva York. Los mundanos no tenía nada mejor que hacer que adentrarse en lugares con pinta macabra. La mayoría era por idiotez y eso no tenía mérito ninguno. Decidí ir a investigar por mi cuenta. Tal vez se trataba de algún demonio o simplemente un fantasma que se había quedado anclado en el castillo tras su muerte, cosa que era bastante común. En lo que tardaba en llegar a las fueras el sol se había ocultado bajo el horizonte, dejando solo el paso de una noche cerrada sin estrellas por culpa de la contaminación atmosférica y lumínica. Por eso a veces echaba de menos Idris, allí siempre se podían ver las estrellas. El teléfono volvió a vibrar dentro de mi bolsillo, me limité a sacarlo y ver quien llamaba. No me sorprendía, de hecho ya sabía de quien se trataba antes de confirmarlo. Colgué a mi parabatai y después apagué el móvil, no necesitaba distracciones.
Nada más entrar dentro del edificio parecía que este se tragara toda la luz, sumiendo el lugar en penumbra. Me había puesto un par de runas antes de entrar, fuerza, agilidad, silencio y de visión en la oscuridad. Esta última parecía algo inútil en aquel lugar, pero al poco tiempo me adapte rápidamente a la oscuridad. No veía por completo, pero si lo suficiente para fijarme en los detalles. Otra opción era encender la luz mágica, pero eso sería como llamar la atención a todo ser viviente, no viviente o demonio hacia mí. Aunque parándome a pensar, tal vez sería lo más indicado para conseguir un poco de emoción. No obstante, antes de llevar a cabo mi plan vi luz magia a un par de metros de distancia. ¿Quién estaría aquí? Maryse no había comentado nada sobre el lugar para realizar una misión, igualmente esa persona estaba sola. Su postura era igual que la mía, estaba alerta y al acercarme su puso en tensión.
-Te detendré si acabas esa finta. -le avisé cuando estaba preparada para dar el primer golpe.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Mar 27 Ene - 14:44

Valentina había salido de casería por primera vez, y había salido sola, estupendo, eso si había sido buena idea, investigar todo total y completamente sola…. Muy oportuno y a la vez destupido… sabia que a sus diecisiete años no había encontrado un parabatai era porque no había persona humana que pudiera serlo… la verdad le gustaba estar sola, combatir en solitario pues jamás había combatido con alguien con el que se llevara lo suficientemente bien como para combinar movimientos… siempre que iba de caza acababa por rozar a alguien con una flecha o empujándolo de mala gana para que ella pudiera matar al demonio que venía a la espalda del néfilim estúpido que tenía delante… no entendía por qué el entrenamiento de algunos néfilim había sido tan mediocre….. En eso su padre le había enseñado bien… en combatir con fuerza y estar alerta a todo….

En tanto llego al Castillo de Bannerman, la joven néfilim se preparo para combatir contra lo que fuera que había dentro, pues cuando escucho a los mundano hablar esto no especificaron que era, quizás fuera un demonio, o un fantasma o quizás un subterráneo perdido… a saber pero estaba allí para asegurar la paz en ese lugar, entonces la joven se deslizo por la entrada del castillo adentrándose en su interior en las penumbra del lugar, entonces tomo su luz mágica y comenzó a iluminar el lugar entonces, después de unos minutos escucho a un ruido a su espalda… algo se estaba aproximando así que tomo su cuchillo serafín lista para la acción y entonces escucho una voz masculina a su espalda diciéndole que si acababa esa finta la detendría pero ya era muy tarde Valentina ya estaba moviéndose para poder tirar a lo que fuera que estuviera detrás suyo y poder inmovilizarlo… si era una demonio lo mataría, si no podría sacarle información sobre Valentine, sabía que toda persona que estuviera dentro del mundo de las sombras sabría algo de él y ella debía investigarlo para sí matarlo ella misma y vengar la muerte de sus padres.



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Jue 29 Ene - 16:10

Reconocí esa melena castaña desde lejos. Verla allí sola, dejaba claro que no se había adaptado para nada a nosotros. Aunque para ser claros, parecía alguien que no confiaba demasiado en los demás. Cuando yo llegué a Nueva York era igual, hasta que conocí a los Lightwood.
Esa chica era la nueva, la tal Valentina. No nos había dado mucho detalle sobre ella, pero nada más llegar la encontré y acabé ayudándola a encontrar su nueva habitación. Ahí me contó que su nombre era en honor a mi padre. No había nada mejor que lleva tu nombre en honor a un asesino en serie con serios problemas de narcisismo, celos y sobre todo de autocontrol. Yo odiaba el nombre de Jonathan precisamente porque él me lo dio, no quería ni imaginarme como tenía que ser con su nombre.
Al llegar a su lado vi a la perfección lo que quería hacer solo por la postura que estaba tomando. Le avisé que pararía su ataque, pero al parecer ya era demasiado tarde. En cierto sentido un buen guerrero también tenía que ser capaz de parar un ataque en el último momento. Me quedaba claro que a la chica la faltaba algo de autocontrol.
Como le había dicho, paré el golpe. Me moví igual de rápido que ella, sacando un serafín y dándole nombre en voz baja. Cuando los cuchillos chocaron ambos estaban brillando, acto seguido moví mi arma aprovechando la propia fuerza de la chica para hacer un efecto rebote y desarmarla.
-Te dije que la pararía. -dije justo después de que su cuchillo cayera a un par de metros de distancia. Un movimiento me llamó mi atención a la espalda de la chica. Solo tuve tiempo de hacer una cosa, derribar con mi cuerpo a la chica. Ambos caímos en el suelo, yo encima de ella, sentí como el cuerpo del demonio pasaba por encima de mí. Sabiendo que había fallado en su ataque comenzando la retirada. Sonreí de manera instintiva antes de recuperar el cuchillo serafín e ir corriendo detrás de lo que parecía un demonio.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Sáb 31 Ene - 17:32

Valentina estaba en el castillo Bannerman lista para la acción pues había escuchado que había actividades sobrenaturales en su interior, quería investigar que era y si podía encontrar información sobre Valentine, el acecino de sus padres, así que camino por el lugar esperando encontrar algo pero entonces escucho un rubio a su espalda, la chica esta dispuesta a detener a lo que fuera que estuviera detrás de ella que ahora hablaba diciendo que la iba a detener, Valentina aun así lo hizo, vamos que un desconocido te diga que no hagas algo por que supuestamente lo va a detener no es razón para detenerse, al fin y al cabo podría ser un farol, o al menos así pensó la néfilim en ese momento e hizo el ataque pero como ya había previsto el ser que estaba detrás lo detuvo… de inmediato supo que era un néfilims pues su cuchillo brillaba con fuerza cuando choco contra el de ella y acto seguido la desarmo lazando su cuchillo a un par de metros de ella… entonces lo reconoció, alto, con ese cabello rubio y ojos cautivadores de color dorado…. Era Jace Wayland o mejor conocido ahora como el hijo de Valentine… lo había conocido el primer día que estuvo en el Instituto y desde ese momento la joven supo que el odiaba a Valentine… y odia ser su hijo….

-¿Que haces aquí Way...


Pero antes de acabar su frase enojada Jace la estaba tirando al suelo, Valentina le miro más enfadada de lo que ya estaba notando como el peso del joven se recostaba en el de ella pero antes de decir nada sintió la presencia de algo que pasaba a toda velocidad… un demonio…. Ese Wayland si no la hubiera distraído hubiera matado al demonio antes… Ella puso las manos en el pecho de Jace para empujarle pero antes de poder hacer fuerza el chica ya se estaba levantando con su típica risita y estaba corriendo detrás del demonios… Valentina puso sus ojos en blanco y con una velocidad increíble tomo su arco y una flecha y la lanzo directa hacia el demonio pasando muy cerca del hombro de Jace…. esta segura que incluso le había rasgado la camisa pero la flecha siguió su camino y se dirigió al demonio dándole por la espalda haciendo que este chillara y desapareciera…

-Lárgate de aquí Jace…. Puedo hacer esto sola….

Dijo caminado hacia él enojada y pasando a su lado para tomar la flecha que estaba en el suelo clavaba….



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Mar 3 Feb - 18:48

Detuve su ataque sin complicación alguna. Quien avisaba no era traidor, así de sencillo y mis palabras pocas veces eran vacías, por los menos aquellas que iban dirigidas a esas personas que no eran para Clary. Para el resto solían tener algún significado. Al ver a la chica, y tener algunas cosas en común hizo que le dijera un par de cosas, algo que no era normal siendo yo. Sin embargo, a estas alturas no era un secreto que odiaba a mi padre. Por repetirlo una vez más y a una completa desconocida no iba a pasar absolutamente nada. Estaba en su mano creerme o no, y cualquiera de los dos caso me daba igual lo que hiciera. Serían su problema, no el mío.
La tiré al suelo en medio de su pregunta, ya que un demonio apareció, y mi primer reflejo fue tirarla, mi segundo reflejo fue correr detrás de él con una sonrisa casi suicida en los labios. Aquello era lo que le daba vida, ir detrás de los demonios, su hedor, su asquerosa apariencia y matarlos. Aquello era su vida, aquello era yo. No podían cambiarme a estas alturas, no quería cambiar... y al mismo tiempo quería ser otro. Quería tener otra sangre, no quería sentirme tan asqueroso como aquello que mataba. Solo ser nefilim y hacer mi trabajo era lo que me daba paz. Sentir la adrenalina dentro de mis venas, ver cada movimiento a cámara lenta a pesar de que pasara todo más rápido de lo normal. No tardé en alcanzar al demonio, solo habían sido unos segundos, levanté mi brazo izquierdo, ya que era zurdo, para dar el golpe de gracia. No obstante reconocí el sonido silbante tan familiar de una flecha cortando el aire, pero lo notaba fuera de lugar. Mi parabatai no estaba para apoyarme en aquella batalla, algo que me haría ganar una reprimenda por parte de Alec. La fecha paso a mí lado, rasgando mi ropa, para clavarse en el cuerpo del demonio. Me detuve, para ver como el demonio desaparecía. Intentando buscar un sentido a lo que acaba de pasar, sabía lo que pasaba, pero era la primera vez que alguien se metía en mi caza. Segundos después paso a mi lado dedicándome esas palabras y de manera inconsciente estrellé mi mano contra la ventana, haciéndola añicos.
-Eres tú la nueva en esta ciudad. -la miraba con dureza y enfado por haberse entrometido. -Esta es mi ciudad, y la que debería irse de aquí eres tú. Me da igual que puedas hacerlo sola. Eso a mí no me interesa. -avancé unos pasos para alejarme de ella. No sabía si mi mano sangraba o no, me daba igual. Ya me pondría una runa curativa cuando saliera de allí. Dejé atrás rápidamente a Valentina, enfadado como estaba solo me daban ganas de encontrar un nido de demonios. Como aquel que encontramos en los túneles del metro, que encontramos demonios dragón. A unos metros de distancia pude escuchar un susurro, un sonido que no era natural. Sonaba realmente horrible y siniestro, el sonido de demonios. Seguí el sonido hasta llegar a una puerta... La miré entrecerrando los ojos, antes de abrirla poco a poco. Al hacerlo los sonidos desaparecieron. La puerta solo daba a unas escaleras que bajaban a la más absoluta oscuridad.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Vie 6 Feb - 15:57

Desde el momento en el que había llegado Jace, Valentina se había puesto de los nervios, quería estar sola, matar y enviar a su asquerosa dimensión a muchos demonios, y así poder despejar un poco su mente y olvidar todas las cosas y no solo su presencia le irritaba, también estaba el hecho que le había bloqueado un ataque…. Como se le ocurría… Estaba realmente enojada…. En eso fue a preguntarle a Jace que hacia allí cuando este le estaba tumbando en el suelo y una sombra oscura y mal oliente pasó encima de ambos… La morena estuvo a punto de empujar al muchacho pero antes si quieras de poder ejercer fuerza este se estaba marchando detrás del demonio dándole libertad de movimiento a la joven néfilim que en segundos saco una flecha de su carcaj la puso en la cuerda de su arco y lo tenso soltando la flecha con ese característico sonido.

La flecha voló veloz y segura hacia el demonio rozando ligeramente la ropa de Jace dejando un corte en su camisa gris y luego se clavo en el demonio… este se movia y a los segundos desapareció volviendo a la dimensión donde pertenecía…. Valentina sonrió satisfactoriamente y no solo por haberle dado al demonio sino también por la cara de perplejidad del rubio y sobretodo por su enojo… Valentina le dijo entonces que se largara y que ella podía hacerlo sola, y se podía notar la alegría por haber hecho enfadar a Jace sobretodo cuando la chica paso por su lado tomando la flecha que ahora estaba clavada en el suelo…  Entonces escucho como una ventana se rompía y como millones de cristales caían al suelo… Jace había golpeado una ventana con su mano y la había hecho añicos dejando que la luz de la luna entrara a través del agujero mientras la voz del chico resonaba por el lugar, fuerte y enojada…. Decía que ella era la nueva en la ciudad y que esta ciudad era suya… eso hizo que a Valentina se le escapara una sonrisa divertida… pues creía que no estaba haciendo muy buen trabajo y entonces vio al chico alejarse ella no contesto a lo que el chico decía pues consideraba que su risa había aclarado cualquier comentario… y entonces escucho lo mismo que Jace… ese sonido tan extraño, algo sobrenatural… pero el muchacho no siguió la misma dirección que ella… este caminaba hacia una habitación y de repente las voces callaron…. Había un nido de demonios de eso no había duda y estaba dispuesta a matar a cualquiera que se le pusiera por delante….

En eso la chica camino a unos paso de Jace ya que estaba allí debía por su desgracia trabajar en equipo o acabaría clavándole una flecha por que el idiota se interpone donde no debía…. Entonces le tomo del brazo e hizo que se detuviera….

-Mira ya que estas aquí, y que no estás dispuesto a largarte… al menos no te pongas en medio de una flecha ¿Si? Intentemos hacerlo en equipo para no matarnos el uno al otro… No quisiera ser quien mato al gran Jace Wayland….

Dijo eso ultimo con algo de ironía pero sabía que el chico era el mejor…. Se decía que era veloz, hábil y fuerte como ningún otro néfilim de nuestra generación… Y aunque le costara admitir Jace sería de gran ayuda para la joven néfilim.



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Vie 6 Feb - 20:47

La chica simplemente me estaba sacando de quicio y mi humor al llegar al castillo no era demasiado buena. Que la muchacha que se metiera en medio no ayudaba mucho a que mi humor mejorara, sino que me dieran ganas de matar a algo con suma urgencia. Ignoré a la tal Valentina con su sonrisa, la idiotez era mejor ignorarla, eso o acabaría de peor de humor. Es lo único que conseguías cuando uno discutía con idiotas, y obviamente no tenía ánimos para tener esa clase de conversación en aquel momento.
Me alejé de la chica tras haber roto el cristal, Alec me iba a matar por haber roto el cristal por haber perdido los nervios, como un simple mundano. Sentía como la mano me sangraba, pero me daba igual. El dolor, también me daba igual, de hecho me hacía sentir vivo aunque prefería matar antes que tener cristales clavados en mis nudillos, pero eran daños colaterales. En ese momento escuché unos sonidos provenientes de una habitación, al abrirla todo ruido desapareció dejando a la vista unas escaleras que bajan y eran consumidas por la oscuridad. Seguía sin coger la runa de luz mágica, no tendría sentido, el cuchillo serafín iluminaba lo suficiente para comenzar con la búsqueda y sobre todo para ponerme una diana en la frente para indicar mi posición. No obstante, si no había desventaja para mí la batalla no sería divertida. Alguien me agarró el brazo, Valentina porque si un demonio se hubiera acercado tanto a mí ya estaría volviendo a su dimensión. Escuché las palabras que me decía, la miré de arriba abajo, lo único que conseguía era molestarme todavía más. La miré a los ojos con sumo desprecio antes de contestarle.
-Para matarme tienes que tener algo más. -no solo me refería a sus habilidades, sino a ella misma y ese matiz en mis palabras quedaban claras tras el vistazo que le había hecho de toda ella. Me libré de su agarré con facilidad y comencé a bajar la escalera. Mis pasos no emitían ningún ruido, y el lugar seguía en un silencio casi espeluznante. A veces el sonido era mucho peor que el ruido que hacían los demonios cuando se comían a sus presas, por lo menos en el último caso sabías donde buscar y que esperar. El silencio era traicionero, y no ayudaba a encontrar tu objetivo. Bajaba pegado a la pared, por suerte podía oler a icor y demonio. Sentí un leve temblor en el suelo, algo casi imperceptible. Me quedé totalmente quieto unos segundos hasta que la sombra que había aparecido en la oscuridad desapareció por completo. Bajé unos escalones más y había una cabeza cortada, tenía la boca y los ojos abiertos. El olor a putrefacción se extendió por toda la escalera. No pude evitar la mueca de asco que se formó en mi cara. Otra vez ese temblor.
Miré de reojo al suelo, antes de dejar caer rápidamente el cuchillo serafín sobre las escaleras, atravesándolo por completo. Se escuchó un grito, al sacar el serafín la hoja estaba completamente manchado de icor. La escalera tembló con más fuerza, la cabeza que antes estaba tan bien expuesta cayó rodando por las escaleras. De pronto la escalera comenzó a caer.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Vie 6 Feb - 21:54

La néfilim esperaba cazar en paz pero como siempre que intentaba mantener paz en su vida siempre había algo que la alteraba excepto cuando tocaba el violín ese era el único momento que ella controlaba, o por lo menos era más controlable, la presencia del rubio no mejoraba para nada el estado de ánimo de Valentina y mucho menos su actitud, ya la primera noche que le había conocido se había dado cuenta de su prepotencia y vanidad…. Reafirmando los rumores que circulaban en Idris sobre él y aunque Jace le había comentado que odiaba a Valentine su arrogancia y altanería eran dignas de él… Y después del incidente del demonio lo demostró mas cuando rompió la ventana, vamos no podía ponerse así… era lógico que la chica matara a la creatura era su instinto, matar, matar y matar así la había entrenado su padre, sabía que era su favorita y por eso es había dedicado tanto esfuerzo en entrenarla tan fuertemente….para que cuando creciera fuera la mejor y así ser la próxima generación del Circulo…. Cosa que Valentina detestaba con todo su corazón….

Entonces la morena vio como Jace se acercaba a una puerta donde sonidos demoniacos escapaban y helaban la piel de cualquiera, era un nido si lugar a duda pues cuando el rubio abrió la puerta el ruido cesó… entonces la muchacho le tomo del brazo para detenerme un momento antes de la batalla, cosa que lo más seguro puso más de los nervios al néfilim pues la había visto con cara de pocos amigos, pero debía acarar un poco las cosas…. Al fin y al cabo, estaba a punto de entrar a un nido demoniaco pero Jace no demostró demasiadas ganas de colaborar, y solo dijo que necesitaba más para matarlo, Valentina le entendió perfectamente y estrecho la mirada mirándole mal para después seguirle a unos cuantos pasos…. Ni sus pisadas ni las del chico sonaban solo el silencio…. Ese silencio que entra por tus oídos y penetra en tus huesos dejándolo helados y haciéndote saber que algo terrible iba a acontecer y mientras bajaban el suelo temblaba ligeramente, algo tan sutil que solo lo detectaba por sus instintos de cazadora… seguramente Jace también lo sentía, además el olor a putrefacción y a muerte le invadía las fosas nasales y una cabeza cortada yacía en el suelo como si estuviera expuesta como una advertencia para los mundanos de cual sería su fatídico destino si entraban a ese sombrío lugar… entonces coloco una flecha en su arco lista para la acción y entonces el rubio dejo car su serafín y este se clavo en el suelo el cual chillo y cuando el muchacho lo saco goteaba icor pero antes de poder lanzar una flecha el suelo bajo sus pies volvió a temblar y las escalera se comenzaron a destruir bajo sus pies…. Valentina lanzo la flecha al techo sin querer, clavándola en uno de los costado de un demonio que estaba allí, este chillo pero no desapareció pero el problema era que con la destrucción Valentina perdió el equilibrio y cayó al encima de Jace, la chica se sonrojo por de sentir el cuerpo de Jace debajo del suyo incluyendo las armas que tenia guardadas … Valentina tomo una que el rubio tenía en su cinturón y lo clavo en el suelo rozando el rostro de Jace entonces el icor salió disparado manchando ambos rostros, Jace había caído encima de un demonio que ahora chillo y movió sus afiladas garras por todos lados… y en una de esos movimiento acabo por rasguñar la espalda de la chica dejándole tres marca en esta antes de desaparecer…. La morena no se quejo…. Solo se podía ver algún gesto de dolor en su rostro cuando paso pero después se levanto con gracia y elegancia…

-Vamos….

Dijo la joven néfilim tendiéndole la mano al joven para que este pudiera levantarse y ayudarle a combatir todo esos demonios…



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Sáb 7 Feb - 12:39

Me limité a ignorar por completo a la muchacha, prefería estar solo, después de que matara al demonio que perseguía. Si se hubiera metido en sus asuntos después de que yo comenzara a perseguir ese demonio, tal vez no me importaría formar equipo con ella. Sin embargo tuvo que meterse en medio, tuvo que lanzar esa fecha y cazar un demonio que yo había visto, del cual tuve que salvarla. Que se metiera en sus asuntos, sin contar que no sería la primera vez que me metía en el nido de unos demonios, ni el último. Eso estaba más que claro. Mentiría si dijera que todas las anteriores veces había traído conmigo a mi parabatai y su hermana. Sería una mentira demasiada descarada. Es cierto que me acompañaban de vez en cuando, no obstante muchas de las veces iba solo. No tenía que escuchar reprimenda por todo lo que había hecho durante la cazaría, solo que estaba loco por no contar con él. Sabía que cada vez que salía a cazar sin Alec le hacía daño, pero necesitaba ir solo, no quería tener una distracción como Alec.
En esto que bajábamos la escalera, esta temblaba bajo nuestros pies, incluso en un momento dado tras ver una sombra en la oscuridad apareció una cabeza decapitada y con un avanza putrefacción. Los ojos abiertos nublados por lo que era la muerte, y la boca abierta que desprendía ese olor tan hendiendo. Lo más probable es que aquello tuviera en su interior moscas y gusanos, cosa que no pensaba comprobar. Clavé el serafín el suelo para obligar al demonio que se escondía bajo nuestros pies saliera de una vez y diera la cara. Nada más apuñalar al suelo y al demonio, las escaleras comenzaron a desmoronarse. Mantenía el equilibrio, mientras que controlaba al demonio que había aparecido en el techo y el que se movía por debajo nuestra. No obstante recibí un golpe del lugar equivocado. La cazadora de sombras había perdido el equilibrio y había caído sobre mí. Usé el serafín de manera instintiva, clavándolo en la pared para frenar la caída. Me encontraba encima de un demonio, pero el demonio del techo comenzó a bajar hacia nosotros. Puse mala cara, una por no poder moverme como es debido y la segunda por lo que acaba de hacer la chica. La miré con un claro mensaje en los ojos:
“Ten cuidado en donde apuntas”
Cogió una de mis armas y la usó demasiado cerca de mi rostro para matar a ese maldito demonio que se revolvía debajo de mí. En ese momento, el demonio del techo se dejó caer con sus fauces abiertas. Lo primero que hice fue lanzarle una patada con toda la fuerza que me permitía aquella postura. Fue suficiente para dejarlo desorientado por un momento antes de que volviera a intentar atacar. Cogí una de las flechas del carcaj de la joven, y cuando estaba a unos centímetros de nosotros, le hundí la flecha por completo en el ojo. El demonio chilló y desapareció en medio de una explosión. Justo en ese momento sentí como el demonio debajo de mí también volvía a su dimensión tras revolverse como un poseso.
Después de eso Valentina se levantó encima de mí por fin, cosa que aproveché para ponerme yo también en mí. En ese momento la chica extendía su mano para intentar ayudarme, pero yo ya estaba en pie. No solía apoyarme en desconocidos.
-Devuélveme la daga. -le dije tendiendo la mano para que me la devolviera. Era la daga que tenía el mango de hueso y un rubí incrustado en la parte de arriba. Mi padre tenía la hermana de aquella daga, que era mucho más larga y con un zafiro en vez de un rubí. Cuando la recupere volví a colocarla en su sitio. Recuperé el cuchillo serafín, y me puse de nuevo en marcha o esa era mi intención. El suelo volvió a temblar por un momento.
-¡Mierda! -dije, y segundos más tarde el suelo cedió bajo nuestros pies. La caída duro poco, pero por decirlo de algún modo, fue intensa. La oscuridad nos consumió todavía más. Caí de pie, con la gracia de un gato. Mis ojos tardaron un momento en acostumbrarse en la nueva penumbra, pero por el olor estaba claro que habíamos caído en medio del nido. Los susurros se hizo presente, el suelo estaba pegajoso y olía a oxido, si miraba al suelo podría ver toda la sangre repartida por el suelo. Volví a darle nombre al cuchillo, que iluminó el sótano. Dejando a la vista bastante demonios que estaban rodeándonos. Uno de los demonios, el más grande, el más apestoso y el más feo se nos acercó. Entre sus fauces tenía una cosa roja en la boca que colgaba. Un segundo vistazo en general se veía que era una arteria de la persona que mantenía entre sus zarpas e iba bebiendo la sangre del mundano que claramente estaba muerto. Terminó el ruido de succión, dejó caer el cuerpo del mundano por detrás de él. Los demonios que allí estaban comenzaron a pelearse por el cuerpo, seguido por un horrible sonido de huesos rotos y piel desgarrada.
-Comida fresca... Matadlos. -dio la orden el demonio que se había acercado a nosotros, acto seguido de sus palabras comenzó el baile.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Sáb 7 Feb - 21:17

Valentina intento hacer las paces con el chico, al fin y al cabo estaba de casería en n inmenso y sabia que no le esperaba nada fácil abajo, si, no era la primera ves que la joven néfilim había entrado en un nido demoniaco, lo había echo varias veces, la ultima cuando había viajado a Paris… pero esa ves vio como un néfilim… era asesinado delante de sus ojos, no era algo que no estuviera acostumbrada pero igual desde ese momento Valentina le gustaba cazar sola…. Si ella moría no pasaba nada, igual nadie la echaría de menos y moriría como una verdadera cazadora… valiente y fuerte como era ella…. Pero Jace, ese chico rubio de ojos dorado terco como el solo no se iba a ir…. Lo mejor sería compartir el trabajo y luchar, entonces la morena, ya resignada, camino a unos pasos del chico lista para comenzar la batalla, entonces siguió al rubio por la puerta así la oscuridad entonces vio una cabeza cortada…. Se podía sentir el olor a putrefacción, a muerte y en los ojos se podía notar como la luz de los de la vida había desaparecido por completo…. Era absolutamente horrible, como una advertencia a todo ser vivo que entraba en el lugar…. Por eso odiaba a los demonios…. Era siniestros entonces Jace clavo su serafín en el suelo y este comenzó a chillar por lo visto era un demonio que ahora destruía las escaleras y hacían perder el equilibrio de Valentina que sin poder evitarlo lanzo una flecha al techo y cayendo encima de Jace, por el ángel había cincuenta mil sitios donde caer pero ella debía caer encima de él… porque demonios…. además el chico la miro con cara de pocos amigos, se notaba que lo que había pasado con la flecha había enojado aun mas a Jace pero antes de si quiera poder quejarse sintió como algo se retorcía a la espalda del rubio así que con una velocidad pasmosa tomo un serafín del cinturón del muchacho y lo clavo en el suelo a unos centímetros del rostro, al mismo tiempo que Jace se encargaba de un demonio que estaba a su espalda por lo visto se había escapado de la flecha que accidentalmente le había lanzado y ahora iba detrás de ella, entonces sintió como el chico tomaba una de sus flechas y la clavaba en el demonio haciendo que el mismo desapareciera mientras que el que ella había matado ahora se retorcía rasgueando a la joven en la espalda…. Eso si la enojaba pero ya se aria una runa de sanación cuando terminara todo aquello no se iba a quejar Valentina no era de esas, entonces se levanto y le ofreció la mano a Jace para que se levantara pero este ya estaba de pie… ella apretó el puño y cerró los ojos respirando profundamente para relajarse un poco, de verdad era un chico obstinado… pero en fin tampoco es que el joven néfilim le diera el tiempo para relajarse pues le estaba solicitando la daga, la joven la giro en la mano y se la dio…

-Ten… y gracias…


Dijo mientras tomaba la flecha que había utilizado el muchacho para matar al demonio y la guardaba de nuevo en su carcaj pero antes si quiera de poner terminar de guardarla el suelo comenzó a temblar a sus pies y cayeron de nuevo…. Iban a llegar al infierno o que, pensó la chica mientras caían… lo cual no duro mucho pero fue bastante tedioso ya que sentías que la oscuridad te devoraba por completo… Entonces al llegar al suelo Jace callo de pie con la gracia de un gato, definitivamente sus talentos eran increíbles, Valentina le miraba desde el suelo pues ella había caído con una rodilla y la otra levantada pero con bastante gracia y elegancia…. Su padre le había enseñado a caer de muchas formas y de diferentes alturas para que no se hiciera daño, en esos momento se lo agradecía pero en cuanto Jace nombro su cuchillo y ilumino el sótano todos sus pensamientos desaparecieron ahora solo pensaba en que estaba rodeada de demonios, y entonces centro toda su atención en uno grande que tenía algo en la boca… y en cuanto se fijo mas noto lo que realmente era, Valentina suspiro profundamente, no le daba nauseas pero si le helaba la piel la escena era horrible la mirases por donde la mirases y entonces el demonio termino con el pobre mundano lanzándoselo a los demás que esperaban pacientemente a su espalda, y se podía escuchar como estos peleaban y destrozaban el cuerpo sin vida… era realmente horrible pero la voz del demonio congelo por completo la sangre de la néfilim, era fría y oscura… llena de maldad pero sus instintos de cazadora salieron a flote y comenzó a luchar contra los demonios que comenzaban a abalanzarse sobre ellos, Valentina tomaba las flechas y las lanzabas había los demonios, girando en el suelo y clavando alguna que otra con las manos….

El icor bañaba su ropa y su rostro, incluso ya había perdido la cuenta en cuanto demonios había matado y las flechas comenzaban a agotarse… no había tenido tiempo para ver cómo iba Jace pero sabía que iba bien… escuchada como los demonios chillaban, esto no iba a ser fácil lo tenía claro pero la verdad ahora que estaba en la situación agradecía que Jace estuviera con ella.



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Dom 15 Mar - 8:01

Había cogido mi daga, era una situación bastante peliaguda. Era lógico que cogiera el primer arma que tenía a mano, como yo había utilizado una des sus flechas. Aun así, estaba enfadado. Desde que la chica estaba en mi compañía habíamos caído al suelo y sentía todo el pelo lleno de icor de demonio. Por lo menos este icor no era el típico ácido, sino hace ya un par de segundos que estaría retorciéndome de dolor. Normalmente no me molestaba mancharme, sin embargo estaba vez era diferente. Me habían manchado por culpa de otra persona, y eso me hacía sentir torpe y no me gustaba. No pude evitar pensar que se parecía demasiado a Clary, pero con entrenamiento.
La chica me devolvió la daga con un gracias. Yo no le dije nada, recuperé lo que me pertenecía, la limpié en mi pantalón y la guardé en su sitio. No podía darme el lujo de penderla. Sería uno de los mayores errores que cometería. Casi sin darnos cuenta, el suelo comenzó a caer bajo nuestros pies y cuando nos dimos cuenta ya era demasiado tarde. Comenzamos a caer. No existía luz, y el suelo parecía estar a kilómetros de distancia a pesar de que la caída solo duró unos segundos. Caí de pie sin demasiado esfuerzo, mientras que la chica cayó de rodillas, aunque bien.
Saqué el cuchillo serafín y al darle nombre iluminó la sala, fue como si amaneciera de pronto en aquel lugar sumido en las tinieblas. Estábamos rodeados de demonios y varios estaban devorando el cuerpo de un mundano, no moví ni un solo dedo. Por el aspecto del cuerpo llevaba muerto desde hace mucho tiempo, ya no se podía hacer nada por él. Perder el tiempo con un cadáver significaba que alguien que si estaba vivo y que realmente necesitaba tu ayuda estaría en peligro. Después de eso comenzó la verdadera batalla.
El demonio jefe había dado una simple orden y los demás la cataron. Esquivaba los ataques y acuchillaba todo trozo de demonio que tenía alcance. Caí al suelo, me levantaba, rodaba, saltaba y cambiaba de peso las piernas. Todo lo que hacía en esos momentos era algo natural, no tenía que penar como actuar. La adrenalina inundaba mis venas, sentía que el mundo se volvía mucho más lento. Era algo que siempre sucedida cuando un cazador de sombras luchaba, aun así no parecía que la euforia del momento desapareciera al sentir aquello. Acabé con los demonios que se había cruzado por delante, miré a mi alrededor y vi como se le acababan las flechas a la chica. Eso era lo malo de los arqueros, que al poco tiempo se le acaban sus armas. Por suerte, Alec no era el típico cazador que se metía de lleno en la pelea. El prefería mantenerse algo alejado y disparar sus flechas, de resto siempre estaba a mi espalda para luchar conmigo.
Me acerqué corriendo a la posición de Valentina, me interpuse en medio del ataque del demonio hacia la chica. Lo detuve con la hoja del serafín, tanto yo como y la criatura hacía presión. Con la mano derecha que tenía libre, cogí otro cuchillo serafín sin nombre y se lo lancé a la chica. Este acto hizo que el demonio bajara la guardia, me deslice entre su defensa y con una única estocada lo partí a la mitad. Miré a nuestro alrededor, solo quedaban unos pocos demonios.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Dom 3 Mayo - 13:00

Valentina era una excelente cazadora eso nadie lo podía discutir, ágil, rápida, fuerte y valiente dispuesta de matar a todo bicho que se interponía en su camino, pero desde el momento en el que Jace había llegado, no sabía por qué se había pues torpe… primero resbalando en las escaleras y luego al caer siempre cae de pie y con la gracias y elegancia de un felino, pero hoy no, había caído de rodillas, pero qué demonios estaba pasando, ella no era así, pero en fin antes de si quiera poder comenzar a analizar lo que estaba pasando vio como un gran demonio devoraba a un pobre mundano, y Valentina sintió repulsión no solo por la escena, que ya de por si era horrible, sino por el hecho de la frialdad de las palabras del demonio cuando ordeno que atacara, era fría, lúgubre y atemorizante, cualquier ser estaría muerto de miedo ahora pero ella no, era una néfilims esto en vez de atemorizarla activaba sus instinto naturales para la batalla haciendo que la adrenalina recorriera su cuerpo a alta velocidad y en cuanto los demonios atacaron Valentina no dudo en ningún momento y comenzó a lugar estaba lista para todo, roñado saltando y clavando las flecha con fuerza en los demonios, los odiaba y detestaba, era asquerosamente malvados, sin muestras de esperanza o compasión en su ser, y debían ser destruidos definitivamente…..

Valentina seguía peleando con fuerza y valor, sintiendo como el icor manchaba su cuerpo y su ropa… por lo visto este no era acido, ya se había quemado varias veces con ese tipo de icor y no era algo agradable de sentir…. Entonces seguía peleando y noto que ya casi no le quedaban flechas por lo que podía notar solo le quedaban dos…. Bueno podía con eso, tenía un par de cuchillos escondidos en sus muslos y espalda así que no le costaría mucho sacarlo para empezar a pelear entonces observo como un demonio se acercaba hacia ella como una serpiente peligrosa acercándose a un pequeño conejillo indefenso pero antes de que Valentina sacara su cuchillo y saltara para clavar el cuchillo en la espalda del demonio Jace estaba interponiéndose bloqueando el ataque con la hoja de su serafín, Valentina se le quedo mirando y tomo el cuchillo que le lanzo y lo nombro para después sacar otro que tenia escondido en el muslo y comenzar a pelear cuerpo a cuerpo con los demonios…. Partiéndolos por la mitad, rebanando miembros y cortando cabezas, ya quedaban tan solo dos demonios más el jefe…. Entonces Valentina recupero dos flechas y con una gran velocidad la lanzo hacia los dos demonios que protegían al mayor… las cuales atravesaron a los demonios habiendo que esto desaparecieran y que una de ella rozaran al mayor... haciendo que este chillara…. Se podía ves la satisfacción en el rostro de Valentina y en eso giro el rostro para poder mirar a Jace para ver si él estaba listo para acabar con esa batalla de una vez por todas.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Sáb 6 Jun - 9:02

Luchar, la batalla, la guerra, el acero y la luz del cuchillo serafin eran cosas para lo que había nacido. Mi existencia fue creada para realizar ese tipo de hazañas, no era alguien que se conformaba con poco. Había estudiado todos los demonios que podían existir y todas las maneras posibles para acabar con ellos. Mi vida no tendría sentido si me quitabas las batallas, por eso mismo yo no era nada si no era Nefilim. Lo tenía demasiado claro, y que si moría luchando sería una de las mejores maneras de acabar. Aunque mi intención no era morir en batalla, eso lo tenía claro. Era consciente de que podría morir cada vez que salía, y sobre todo si iba solo y dejaba atrás a mi parabatai. Pero no estaba dispuesto a que pasara por lo mismo y mucho menos por mi culpa. También era cuestión de tiempo que Alec se enfrentara a otro demonio, no obstante yo estaría a su lado y no dejaría que volviera a pasarle nada. El dolor y el mal estar que sentía tras verle a punto de morir y más por mi culpa era peor que morir yo. Sentía como si mi pecho fuera a romperse, la relación que teníamos era una cuerda que estaban en completo tensión y que podría romperse con un simple movimiento. Agradecía a Magnus por haberle salvado, por ello sentía como si estuviera en deuda con él y respetaba al brujo por eso.
Por ese miedo a causarle daño, la necesidad de quedarme solo e intentar despejar mi mente de pensamiento desagradable salí a buscar a demonios. Unos rumores me hicieron acabar en el Castillo Bannerman, para mi sorpresa también estaba la recién llegada del instituto allí. Al verla sola me di cuenta que no le gustaba confiar en la gente, para que un cazador fuera solo a esta clase de misión. Tal vez era culpa nuestra por no entablar una rápida amistad con ella, aunque lo más seguro que si hubiera pedido que la acompañaran cualquiera de los Lightwood la hubiera acompañado. Se veía que si especialidad era el arco, como el de Alec. No me disgustó, pero si que me disgustó que se metiera en medio de mi caza. Eso llevo a otra cosa y acabamos cayendo a través de unas escaleras hasta el sótano. Ya allí encontramos un nido de demonios acabando con unos humanos, hubiera saltado a ayudarlos si el color blanco cadáver del mundano me indicara que ya estaba muerto. La imagen era desagradable y por con una orden del demonio jefe comenzó la batalla.
Me movía de un lado a otro con gracia, apuñalando, amputando y matando con el serafín. Sentía la adrenalina dentro de mis venas, todo parecía que iba mucho más lento, algo que nos ayudaba a luchar mejor. Los demonios caían bajo mi filo y bajo las flechas de Valentina. Un par de veces cubrí la espaldas de la chica, ya sea porque se preparaba para otro ataque o porque se estaba quedando sin flechas. Después de un tiempo, que a mí me pareció bastante corto, solo quedaba el jefe. Ya que Valentina se encargo de los dos últimos, el jefe dio un fuerte grito de dolor al rozarle la flecha. Sonreí de oreja a oreja de manera siniestra al escucharle y antes de salir corriendo en su dirección. El demonio, obviamente, me vio y bajó una de sus patas a gran velocidad para atacarme. No obstante no consiguió darme, ya que me aparté con rapidez. Corté una de sus patas, dio otro grito perdiendo el equilibrio. Se giró de nuevo, esta vez atacándome tanto a mí como a Valentina. Abrí con el filo del cuchillo otra porción de su carne. Perdió de nuevo el equilibrio, esta vez sin poder mantenerse de ninguna manera derecho. La dirección en la que caía era la mía, así que, lo único que hice fue coger velocidad aprovechar el suelo resbaladizo por le icor y levanté el cuchillo. Mientras el demonio caía yo me deslizaba por el suelo. Mi arma cortó la carne del demonio como mantequilla bajo su filo, abriéndolo en canal cayendo más icor de la criatura. Hasta que el demonio cayó sobre mí, sentí como los dos hombros se desplazaban de su sitio cuando el peso del demonio cayó sobre mí con todo su esplendor. El bicho desapareció para acabar en la dimensión de la que provenía, me levanté como pude sintiendo el dolor agudo en ambos hombros. Intenté mover mis brazos, pero era demasiado doloroso. No era la primera vez que lo sentía, así que lo más probable es que me hubiera dislocado ambos hombros.
-Ha sido intenso. -le dije mucho más tranquilo, comparado como le había hablado la primera vez. -Siento haberte hablado así antes. -ya me había desahogado y estaba algo más tranquilo. Al mismo tiempo pensaba como me iba a quitar la chaqueta después de salir. -Busquemos la salida antes que nada.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Jue 25 Jun - 0:22

Sentir la adrenalina en batalla era la mejor experiencia para un néfilim, su cuerpo, sus sentidos, incluso su corazón estaba volcado únicamente para la batalla y cuando Valentina cayo a este terrible y lúgubre sótano repleto de demonios y justo al lado del Jace es fue lo que sintió, adrenalina, muchos habrían sentido pavor, incluso las sangre se les congelaría y no podría ni moverse pero un néfilim jamás…. Estaban hechos para eso, el icor, los cuchillos serafines brillando con fervor, el sonido de los mismos cuando cortaban lentamente al demonio y el chillido de este al ser mandado a su asquerosa dimensión, no había nada mejor…. Y cuando la batalla comenzó en ese oscuro y lúgubre lugar Valentina ya estaba lista para la acción…. Se movía con elegancia, agilidad y fuerza, como su padre le había enseñado, por eso luchaba con tanta pación y fuerza para que él se sintiera orgulloso de ella allí donde estuviera, quería ser una de las mejores néfilims de la historia, claro que no como él deseaba sido miembro del Circulo, pero al menos en algo podría estar orgulloso, de lo buena luchadora que era….

Valentina se movía de un lado al otro lanzando flechas, pelando con fuerza, cortando miembros y cabezas demoniacas por donde pasaba y enviando a esas asquerosas e inmundas creaturas a la fea dimensión de donde había venido…. De vez en cuanto giraba a ver a Jace y por lo que pudo sentir el hacía lo mismo pues en una de esas el rubio salto y se interpuso entre un demonio y ella, obvio no necesitaba ayuda, estaba preparada para desmembrar al demonio pero Jace se había adelantado, había matado al demonio y le había entregado un cuchillo serafín listo para pelear… Valentina lo nombro y saco otro que tenia escondido luchando con fuerza y rapidez contra los demonios y recuperando unas cuantas flechas, siempre era bueno recuperarlas. Entonces se dio cuenta que tan solo quedaban dos demonios que estaba protegiendo el jefe, Valentina no dudo en lanzar dos flechas a una velocidad extraordinariamente rápida, en eso era sumamente buena… Ambas dieron en su objetivo atravesando los corazones de los dos demonios a una velocidad impresionante, pero la más sorprendente fue la manera en que una llego al demonio mayor rasgando uno de sus costado y haciéndole una brecha por donde comenzó a brotar el icor y se podía notar como la satisfacción invada el rostro de Valentina entonces volvió a ver a Jace para comenzar el ataque y vio en él una sonrisa sinuosa, eso sorprendió a la morena, por lo visto no era la única que disfrutaba de los gritos de los demonios.

Entonces el muchacho comenzó el ataque, el demonio lo ataco como era lógico pero Jace lo esquivo con elegancia y le corto una de las patas haciendo que perdiera el equilibro y este se giro y los ataco Valentina lo esquivo y clavo el cuchillo en el cortando otro tentáculo y por lo que podía ver por el rabillo del ojos Jace había lo mismo haciendo que finalmente el demonio cayera, pero lo que paso a continuación sorprendió a Valentina, el joven néfilim estaba deslizándose en el suelo aprovechándose del icor en este para moverse mas rápido para, con la hoja del cuchillo hacia riba, destrozas al demonio, mandándolo de nuevo a su feo hogar y cayendo con todo su peso encima del muchacho, enserio todo lo que se decía de él era cierto, si era un gran cazador, si era sumamente guapo, eso lo tenía claro desde que había llegado, pero también era sumamente terco y no pensaba cual sería la consecuencia de sus acto… sabia que le había hecho doña pero antes de que ella llegara y diera un primer empujón para liberarlo el demonio ya había desaparecido dejando a Jace libre de sus peso y este se levanto como pudo… la joven néfilim lo miraba con ojos cansado y amable a la vez mientras acomodaban sus cabellos desordenado… por lo que podía observar a simple vista Jace tenía ambos hombros dislocados… Valentina le iba a decir que ella lo curaba pero antes de eso el rubio hablo, pero esta vez se notaba relajado y mucho mas simpático y posterior mente se disculpaba por lo que le había dicho, Valentina hizo un movimiento de mano para que este no se preocupaba, ella también se ponía insoportable cuando cazaba

-Vaaahh tranquilo, todos estamos de ese humor cuando cazamos, al menos a mi me pasa… jajajaj

Dijo Valentina sonriendo divertida y amable a la vez para después asentir cuando el chico le dijo sobre la salida… ella estaba aprovechando el momento para recoger la flecha bañadas en icor… no le molestaba, este no era asido así que no quemaría ni su piel ni su ropa…. Y comenzó a buscar la salida encontrando una ventana al final del sótano que daba al pareces a un jardín interior del castillo…

-Aquí hay una salida Jace… Ven!!!

Dijo Valentina rompiendo el cristal con el mango del chuchillo habiendo que este se volviera añicos y que millones de millones de pequeños tozo de cristal cayeran al suela habiendo el típico sonido de cristales cayendo….



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por Jace C. Wayland el Dom 12 Jul - 9:19

La batalla había sido muy interesante, y bastante intensa. Estaba ocupado en mis pensamientos cuando decidí salir hoy a cazar, estaba seguro de que Alec estaba subiéndose por las paredes a estas alturas por mi culpa. Seguramente había notado mi estado de animo y que ahora mismo estaba herido, lo más probable es que en el instituto me esperaba bronca nada más llegar. Era como estar casado, pero lo entendía y aun así yo no me molestaba en comprenderle un poco. Lo que sentía él, yo ya lo había sentido antes, pero mucho peor.
La lucha me encantaba, la adrenalina en mis venas era más que emocionante y me hacía sentir vivo, al mismo tiempo me daba paz, tranquilidad y felicidad. Era un guerrero, y para esto había nacido. Me habían enseñado toda clase de cintas y maneras de matar, mi primer libro había sido uno con dibujos de demonios, sus características y la manera de matarlos.
-Yo no. -le contesté. -No me pongo así cuando voy de caza.-solía ir en equipo con mis hermanos por eso mismo no estaba de mal humor, sino que me divertía con ellos, aunque fuera una situación delicada. Por eso mimo, al estar de mal humor desde que llegué al castillo y después encontrarme con ella, me había puesto de peor humor. Después del combate, me había relajado bastante. Tenía los brazos a cada lado de mi cuerpo, debido a que tenía los hombros dislocados. Busqué con la mirada, alguna salida pero fue Valentina la que la encontró. Me apresuré para llegar a su altura y vi el tamaño de la ventana, pero algo pequeña para que yo pudiera pasar por ahí y menos herido.
-Aparta. -le pedí y cuando lo hizo levanté una pierna y le di una patada a la parte de arriba de la ventana. La pared tembló y varias piedras de la pared cedió bajo mi patada, haciendo que el hueco de la ventana aumentara. -Te espero abajo. -el jardín estaba unos metros por debajo de la ventana. Dicho esto di un salto, hacia el jardín, cayendo de pie sin ningún tipo de problemas.

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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

Mensaje por L. Valentina Deveraux el Dom 23 Ago - 12:35

Valentina había escuchado la respuesta del rubio, quizás fuera ella la que siempre estaba de mal humor cuando cazaba, amaba hacerlo pero desde la muerte de sus padres y hermana, la sensación de tristeza se apoderaba por completo de ella, lo que realmente podía de mal humor a la joven era cazar con otras personas, siempre sentía que ellos la retrasaban y eran torpes y poco entrenados, claro con el duro entrenamiento de sus padres cualquier otro se veía débil ante los ojos de la morena… pero con Jace no pasaba eso sentía que era fuerte, audaz y letal tal y como le había entrenado a ella, incluso, y por primera vez en su vida, se sintió que era inferior y que ella era la que estaba retrasando al muchacho, jamás se había sentido así, pero lo más extraño era que le había gustado, sentía que el peso del mundo dejaba de estar solo en sus hombros, que por fin había alguien capaz de destruir a los demonios sin perder un brazo, un ojos o cualquier otra parte del cuerpo… Quizás por fin Valentina allá conseguido el lugar donde correspondía….

Entonces Valentina se puso a buscar una salida que no tardo mucho en encontrar, era una ventana, un poco pequeña pero quizás con una runa se podría romper la pared o algo así pero en cuanto llego Jace esa teoría se disipo, el chico le había pegado una patada a la pared, de verdad era un chico fuerte…. Y entonces el chico bajo de un salto ella rio divertida al verlo y sin dudarlo hizo exactamente lo mismo saltando de la ventana, haciendo un giro en el aire y cayendo con gracia y elegancia, pero allí noto un dolor en el abdomen… Valentina quedo un poco extrañada por que no recordaba que la hubieran golpeado allí pero tampoco era un dolor insoportable, esto le hizo recordar que Jace tenía los hombros dislocados y entonces se acerco a él…

-Déjame colocarte los hombros en su lugar…


Dijo ella con un tono firme acercándose a él, y esa que no le estaba preguntando lo iba hacer si porque si, coloco si mano en su hombro derecho y con un empujón firme y seco lo coloco en su lugar y luego hizo lo mismo con el izquierdo, era muy buena colocando huesos en su lugar, su padre le había enseñado a luchar pero su madre le había enseñado a curar… Ella siempre decía que no podría ser una cazadora competente si no sabía curar a sus compañeros, esa era una frase que se había quedado por completo grabada en la memoria de la joven y desde entonces siempre había estudiado algo de sanación. Después de colocarle los hombros Valentina tomo su estela que tenía en su muslo y le coloco una runa sanadora, eso le quitaría el dolor y cualquier otro golpe que tuviera….

-Listo… ya nos podemos ir…

Dijo ella con una gran sonrisa amable y simpática, raro en ella con un desconocido, pues siempre se mostraba distante pero Jace se había ganado su confianza o por lo menos hasta ahora.


Spoiler:
Sorry la tardanza, he estado super liada con el trabajo



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Re: Descubriendo el castillo || Jace C. Wayland

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